Wing · Prehistoria
2015
El foil hace que el ala funcione
Los hidroalas grandes y de mucha sustentación eliminan la resistencia que había frenado a las alas de mano anteriores; Tony Logosz vuelve a sacar sus viejos prototipos.
Una tabla en el agua, y la misma tabla elevada por encima del agua sobre un hidroala
Las alas de mano que se habían probado antes en el agua chocaban con el mismo problema: la tabla. Una tabla de windsurf o de surf en el agua genera tanta resistencia que una pequeña ala sostenida con las manos no consigue hacerla ir rápido.
A mediados de la década de 2010 el hidroala había cambiado eso. Los kitesurfistas ya volaban sobre el agua con foils; F-One, por ejemplo, lanzó su primera colección de foils de kite en 2015. Una tabla de foil genera mucha menos resistencia que una tabla en el agua.
En 2015 Tony Logosz sacó del armario sus prototipos de Slingwing y los probó con uno de los foils más grandes que estaba desarrollando. Al instante estaba volando sobre el foil, y podía ceñir, navegar a favor del viento y surfear el mar de fondo. “No fue hasta la evolución del foil”, dijo, “y más concretamente hasta el desarrollo de grandes alas de foil de alto rendimiento, con muchísima sustentación y velocidad, cuando vimos una aplicación práctica”.
Sin el problema de la fricción, un rider con un ala podía ceñir, salir con vientos más flojos y deslizarse sobre el mar de fondo. Tres años después, en Maui, algunos riders empezaron a juntar las piezas.